lunes, 2 de noviembre de 2015

En puntas de pie

"Asustamos a la vida; algo de la vida tiene miedo de nosotros y, si somos demasiado rápidos, si somos demasiado violentos, demasiado ávidos o demasiado crispados sobre una voluntad la vida huye, se echa para atrás"


Christian Bobin





Queridos amigos de El agujero en la flauta: ya que martes y miércoles me será imposible publicar la reflexión, le ofrezco una hoy que vale por tres...


Hace poco descubrí a Christian Bobin (1951), escritor, novelista y poeta francés. Poco conocido y poco traducido afuera de Francia. Un ser humano extraordinario: autentico, amante de la vida, narrador de la estupenda sencillez del amor.

La cita de hoy nos invita a vivir la vida "en puntas de pie": con suma delicadeza y atención.
La vida se nos presenta y se nos muestra en cada instante, en todo lo que vivimos, sentimos, percibimos, anhelamos, pensamos, deseamos. Este es el lugar de la vida. Y el lugar de la vida es el único lugar de Dios. Dios no vive en otro lugar, Dios no respira otro aire.

Tan delicada la vida que se nos presenta: hay que recibirla con susurros, hay que acogerla lentamente, hay que perseguirla con pudor. El mundo anda de prisa y se pierde lo mejor; nosotros andamos de prisa muchas veces y asustamos a la vida. No nos percatamos de los colores de la primavera, de la sonrisa del anciano, del temor del enfermo, de la tristeza del amigo, del ruido de la lluvia, del sabor de una frutilla, de la mano tendida, de las arrugas del dolor, de la inocencia de los niños, del morir de la flor, de los ojos de los enamorados, de la humildad de la luna, de la quietud de la noche.

No hay otra vida que esta. No existe otro Dios.
Vivamos más despacio, vivamos más atentos y más enamorados de la vida.
No asustemos la vida por favor.

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