jueves, 26 de noviembre de 2015

Poesía y poeta




Descubrí la vocación a la poesía hace unos años, pero solo en estos últimos le estoy dando más cabida. Será ahora el tiempo justo.
Me fascina la poesía y me fascinan los poetas.
No me gusta definirme y no me defino: definirse es limitarse.
Simplemente vivo la poesía y, cada tanto, dejo que se escriba.
En realidad es la poesía que me vive, la poesía nos vive a todos.

Todos tienen la vocación de poetas: hay que desenterrarla. Todos la tienen porque todos somos humanos y la poesía nace con el ser humano. Todos la tienen porque todos buscamos al Amor y vivimos del Amor.

Ser poeta no consiste tanto, ni solo, en escribir poesías.
Ser poeta es una actitud frente a la vida. Se vive de poeta, se vive como poeta: y cuando el cielo quiere también se escribe algo.

Vivir como poeta es mirar al mundo sonriendo, a pesar de todo.
Vivir como poeta es conversar con una flor y, sobre todo, escuchar su respuesta.
Vivir como poeta es estar eternamente enamorado y pasar por la vida cantando.
Vivir como poeta es cuestión de unidad: ser uno con todo y desaparecer.vi
Vivir como poeta es captar lo real de lo real, lo único que brilla en la noche más oscura.
Vivir como poeta es fluir con todo sin juzgar y cantar el dolor.
Vivir como poeta es ser instrumento: por tu sangre pasan los versos y por tu sangre quedan ahogados.
Vivir como poeta es atreverse a decir lo que sería mejor callar.
Vivir como poeta es vivir como un útero: gestar la vida y dar a luz al momento correcto.

Ser poeta es una actitud: dejar que la Palabra fecunde el silencio.
Ser poeta es traicionar con calidad al Misterio.
Ser poeta es sostener la mirada de Dios hasta el instante antes que te consuma.

Decía Dostoievsky: “la belleza salvará al mundo.
Me permito añadir: “la poesía creará la belleza.
Porque la poesía viene antes, en todo sentido. Porque la poesía hace florecer hasta lo muerto y descubre belleza donde no la hay.
La poesía surge en el preciso instante en que Dios se contempló a si mismo.

En el fondo la plenitud o la santidad consisten es darse cuenta de nuestro verdadero nombre: poesía.
¡Descúbrelo! ¡Anímate a vivir como poeta!



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