sábado, 15 de agosto de 2015

¿Cartas o realidad?

"Estoy contigo y tú quieres leer cartas. No es ésa la naturaleza del amor auténtico"

Rumi




Rumi es un místico muy especial: un enamorado de la vida y muy atento a todo lo humano. Todo lo centra, lo vive y lo lee a partir del amor. 
¿Qué nos quiere decir hoy cuando dice: "Estoy contigo y tú quieres leer cartas. No es ésa la naturaleza del amor auténtico?".
Cuando dos amantes están juntos y en lugar de disfrutar la presencia del otro se leen cartas de amor significa que no entendieron el milagro de la Presencia y del Presente.
El amor autentico es siempre la experiencia de la Presencia en el Presente. Aplicado a Dios y a nuestra vida espiritual, ¿que significa? ¿Por qué pierdes el tiempo buscando a Dios cuando su Presencia lo llena todo en el Presente?
Queremos leer cartas de amor de Dios, cuando el Amor está Aquí y Ahora...suena paradójico, ¿no?

Para quedar en temas de cartas el maestro zen Ikkyu nos dice:
Antes de estudiar los textos budistas y de recitar sin fin los sufras, el discípulo del zen debería aprender a leer las cartas de amor que le envían la nieve, el aire y la lluvia.”

Al final subraya la misma realidad: si queremos cartas de amor ya las tenemos. La realidad es toda una hermosa carta de amor. Aprendamos a leerla. 

Jesús va, obviamente, por el mismo lado cuando afirma:

"Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, no tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que los pájaros! ¿Y quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un instante al tiempo de su vida? Si aun las cosas más pequeñas superan sus fuerzas, ¿por qué se inquietan por las otras? Fíjense en los lirios: no hilan ni tejen; sin embargo, les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana es echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe!" (Lc 12, 24-28).

Más allá de la Palabra de Dios y antes que la Palabra de Dios está el Silencio de donde la Palabra brota: el hermoso silencio de la Realidad. La hermosa carta de amor de la Presencia: aprendes a leerla.
Publicar un comentario

Etiquetas